domingo, 7 de junio de 2009

DE LESBIANA A BISEXUAL

Siempre he sido lesbiana y ahora soy bisexual. Me llamo Sofía. Me inspira Yana Cova.

Tengo 24 años y hasta hace dos meses sólo he practicado sexo con mujeres. Sí, era lesbiana. Pero, una lesbiana con el sexo muy caliente. Siempre he tenido un grupo de amigas con las que he practicado sexo y con las que satisfacía mis necesidades de sexuales todos los días.

Pero, hace dos meses las cosas cambiaron. Fui a pasar el día a casa de mi amiga Olga. No perdimos el tiempo. Fuimos directas al dormitorio. Empezamos a besarnos y a tocarnos. Nos desnudamos. Cogí a Olga de la cintura y besé su boca. Olga puso sus manos en mi nuca y besó mi boca. Nos dimos un tercer beso, largo, intenso, caliente, con mucha lengua. Olga recorrió mi columna vertebral con los dedos de su mano derecha mientras con su lengua acarició mis labios.

- “Sofía, te he preparado un día muy especial, que no vas a olvidar, que va a cambiar tu vida”.
- “¿Qué me has preparado?”
- “Es una sorpresa”.
- “Dame una pista”.
- “No. No te digo nada. Te enterarás al final. Pero, para empezar quiero tu sexo. Tengo unas ganas locas de saborear tu sexo”.

Deshicimos la cama. Me tumbé en la cama. Olga vino hacia mi sexo como una pantera hambrienta. Y me demostró que estaba hambrienta de mi sexo. Olga pasó su lengua por mis muslos. Cuando se aproximó a mi sexo abrió mis piernas y pasó su lengua por mi sexo de abajo a arriba una vez, dos veces, tres veces.

- “Sofía, hoy tu sexo va a echar humo”.

Olga abrió mi sexo. Sentí la lengua de Olga dentro de mi sexo. También sus dedos. Olga siempre ha sabido qué hacer con mi sexo. Pero, esta vez a diferencia de otras Olga iba deprisa. Frotó y frotó mi sexo, sus dedos entraron y salieron de mi sexo y chupó y chupó mi sexo.

- “Sofía, empiezas a gemir muy pronto”.
- “¡Sí, sí! Olga, hoy vas muy deprisa, ¿por qué?”
- “Hoy tengo mucha hambre de sexo y porque no quiero que olvides el día de hoy”.

Olga empezó a frotar mi clítoris. Mis gemidos fueron a más. Cuando de tanto frotar mi clítoris casi me dolía Olga pasó su lengua por mi clítoris. Mis gemidos se convirtieron en chillidos. Estaba a punto del orgasmo. Hubiera querido decir algo a Olga, pero no pude. De todas las maneras Olga me conoce muy bien y sabía que me quedaba poco para el gran momento.

- “Sofía, estás a punto, prepárate”.

Olga volvió a mi clítoris: frotó, frotó y frotó y chupó, chupó y chupó mi clítoris. Gemí, chillé, tuve un orgasmo de cine.

- “Sofía, ahora vas a ser tú la que me lleve al orgasmo”.

Olga se puso en arco de triunfo. Fui hacia ella, me tumbé boca arriba y empecé a tocar, acariciar y chupar sus muslos, sus ingles y su sexo. El sexo de Olga me gusta. Abrí el sexo de Olga. Tocar con mi lengua el interior del sexo de Olga me pone a cien y a mil saborear su clítoris. Mientras saboreaba el sexo y el clítoris a Olga mi sexo y mi clítoris se encendían. Intenté calmarme frotándome un muslo contra otro.

- “Olga, cuando saboreo tu sexo y tu clítoris quiero que una lengua saboree mi sexo y mi clítoris”.
- “Pero, Sofía, ¿acaso no has tenido bastante con el orgasmo que te regalé?”
- “¡Quiero otro orgasmo!”

Olga dio una palmada. Al poco sentí que alguien me abría el sexo y metía su lengua en mi sexo.

- “Sofía, esta es la sorpresa que te tenía reservada. A cambio te pido que me des un orgasmo”.

No sabía quién me estaba chupando el sexo, pero sabía chuparme el sexo. Y cuanto más me chupaba el sexo yo más le chupaba el sexo a Olga.

- “Sofía, quiero tener un orgasmo. Ya sabes lo que tienes que hacer con mi clítoris”.

Cuando Olga pronunció la palabra clítoris quien me estaba chupando el sexo pasó a lamerme el clítoris y yo pasé a lamer el clítoris de Olga. Era de locura: cuanto me lamían el clítoris yo más le lamía el clítoris a Olga.

- “Sofía, ¡no pares!, ¡sigue, sigue! Estoy a punto del orgasmo”.

Presioné el clítoris de Olga con mi lengua.

- “Sí, sí, sí!”, gritó Olga.

Sentí que la lengua de quien me estaba chupando el clítoris presionó mi clítoris.

- “¡Sí, sí, sí!”, grité.

Olga y yo tuvimos un orgasmo al mismo tiempo. Fue estupendo.

Pero, la sesión de sexo no había terminado. Olga todavía estaba en arco de triunfo sobre mí. Chupé el sexo y el clítoris de Olga por última vez. Al mismo tiempo Olga dio una orden.

- “¡Fóllala!”

Un segundo después sentí como una polla penetraba en mi sexo Era la primera vez que una polla penetraba en mi sexo.

- “¡Soy lesbiana!”, grité.
- “Sofía, vas a dejar de ser lesbiana para ser bisexual”, me dijo Olga.

Tengo que reconocer que me estaba gustando que me follasen. Olga me lo debió notar y abandonó el dormitorio. De mi follador no sabía nada, pero noté que se estaba esforzando al máximo en follarme.

- “Siempre he querido follar a una lesbiana”.

Le habría contestado “fóllame”. Pero, no pude decir nada porque estaba gimiendo de gusto. Sí: me estaba follando tan bien que me dejó sin palabras. Sus penetraciones eran profundas, tan profundas que sentía sus pelotas golpear en mi entrepierna. Al mismo tiempo que me penetraba yo frotaba mi clítoris. Todo mi sexo echaba fuego. Agarré la polla de mi follador y la llevé a mi clítoris. Presioné mi clítoris con la polla de mi follador y tuve mi tercer orgasmo.

Mi follador agarró su polla dura y me la ofreció. Agarré su polla y empecé a masturbarle. Era la primera vez que hacía una paja a un hombre. Después de un momento empezó a gemir.

- “Quiero algo más que una paja”.

Me llevé la polla a la boca.

- “¡Sí, sí!, ¡chupa, chupa!”

Chupé y chupé. Chupé con todas mis ganas. Al mismo tiempo aceleré el ritmo de la paja que le estaba haciendo y … empezó a correrse y … me gustó lo que llenó mi boca. Me gustó mucho, muchísismo.

- “No sé tu nombre”.
- “Me llamo David”.
- “David, me has hecho bisexual. Quiero que me folles siempre”.

David y yo llevamos dos meses follando. Y gracias a David estoy disfrutando del sexo como nunca.

2 comentarios:

  1. reconozco que se me puso muy dura imaginándolo... buen relato y qué envidia el famoso david

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  2. Mujeres Libres y Nifómanas7 de abril de 2013, 1:48

    Hola, Anánimo!
    Las mujeres de verdad somos las que ponemos la polla dura a los hombres.
    Tú puedes ser como David y pasártelo en grande en el sexo, y hacérselo pasar en grande a tu chica.
    Saludos.

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